VIVIR APRETADITOS
13-04-2005 09:10:45
Érase una vez un joven que, decidido a marcharse de casa y en su ignorancia, pidió ayuda al Estado. Y mira tú por donde, el Estado andaba haciendo un experimento con papeleras y le sobraba un palé. Así que le ofrecieron al joven vivir en una papelera (a buen precio, eso sí). Como no quería empezar su fase adulta poniendo pegas, le buscó la parte optimista al asunto: lo tenía todo a mano, el ambientador del váter le daba un yenesecuá a la comida, el sofá era cama y estantería, la almohada hacía las veces de alfombrilla de la puerta, veía la tele con los pies apoyados en la lavadora (con el consiguiente masajeo en el centrifugado), limpiaba en un pispás... Un día, el joven tuvo un golpe de fortuna laboral y consiguió un puesto medio decente. Recogió sus cosas de la papelera (que apenas llenaban una bolsa del supermercado) y, satisfecho, se trasladó a la nueva residencia que le permitían sus florecientes ingresos: un contenedor de los que reciclan plásticos. Y vivió a sus anchas otros diez años más.
Categoría: CUENTOS 1 Comentario(s) & 0 Referencia(s)
Referencias
Comentarios
Hecho con
Aprovecho para felicitarte por aparecer en "El País de las Tentaciones", que lo ví el otro día pero esto no me dejaba poner comentarios. Muy buena bitácora este Crohnicas sí señor ;-)
Un saludo